La universidad y el derecho humano a la ciencia

Lunes 11/12/2023

Por:
Dra. Florencia Addiechi
Dr. Juan Fraiman

En la actualidad, las complejas problemáticas sociales ligadas al desarrollo tecnocientífico desafían nuestra comprensión cotidiana espontánea, requiriendo un entendimiento más reflexivo y un mayor compromiso cívico. Las tradicionales convicciones acerca de la ciencia (su carácter intrínsecamente benéfico, su autonomía frente a intereses extracientíficos, su capacidad privilegiada para acceder a la verdad, su naturaleza intersubjetiva como garantía de consensos ampliamente compartidos, etc.) deben ser revisadas a la par que se redefinen los términos de la relación ciencia-sociedad.

Frente a un desarrollo científico y tecnológico sin precedentes que profundiza los vínculos de la ciencia y la tecnología con la sociedad, convirtiéndolas en un componente omnipresente de nuestra cotidianeidad, la ciencia no puede ni debe ser un asunto exclusivo de los expertos. En ese sentido, existe un acuerdo bastante extendido acerca de que la alfabetización científica constituye un requisito fundamental para el ejercicio de una ciudadanía plena en el siglo XXI: saber de y sobre ciencia es hoy indispensable para que los ciudadanos puedan participar en las tomas de decisiones que afectan sus vidas, hacer oír sus demandas e intereses en el diseño, desarrollo, gestión y dirección de la ciencia y tecnología y disfrutar equitativamente de los beneficios que de ellas derivan.

Sin embargo, a contramano de ello, el trabajo cada vez más hiperespecializado y esotérico de los científicos adquiere un carácter marcadamente elitista apartado de las necesidades y preocupaciones de las mayorías; la privatización del conocimiento, a través de sistemas de patentamiento e inscripción en una lógica productivista, va desplazando prácticas y saberes locales y promoviendo una visión instrumental y mercantilizada de la naturaleza y la sociedad con consecuencias muchas veces perjudiciales e irreversibles para la salud y el medioambiente. A su vez, el acceso a una formación científica de calidad no constituye una realidad para la mayoría de la población y la proliferación de desinformación y fake news que se viralizan con asombrosa facilidad a través de las redes sociales y medios masivos de comunicación, alimentan los discursos negacionistas sobre los aportes de la ciencia, legitiman prácticas pseudocientíficas y refuerzan representaciones prejuiciosas sobre la ciencia en la población.

Bajo ese escenario, se va extendiendo paulatinamente la consideración de la ciencia como un derecho humano inalienable. Desde la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 (art. 27), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966 (art. 15) y otras normas, declaraciones y pronunciamientos internacionales, el acceso igualitario a la producción científica, la participación en su dirección y el goce de los beneficios procurados por los avances tecnocientíficos, son reconocidos como derechos humanos universalmente protegidos. Rrecientemente, en 2020, la ONU fijó su alcance, contenido y criterios de interpretación mediante la Observación Núm. 25 y comenzó a desplegar una gran campaña de difusión e información en favor del cumplimiento efectivo de la ciencia como derecho.

Como profesores de las cátedras Epistemología y Derechos Humanos y Tecnología de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) y de la Facultad de Ciencia y Tecnología (FCyT), formadores de futuros docentes de todos los niveles, somos testigos, desde hace al menos unos 15 años de las dificultades que existen para llevar a cabo una genuina enseñanza sobre la ciencia de calidad y la promoción de pensamiento crítico acerca de los distintos sentidos de la ciencia y tecnología que se practica y produce, que se muestra, que se enseña y que queremos. A su vez, la persistencia de ideas ingenuas, acríticas, complacientes sobre la ciencia y la tecnología acaba por “alejar" a la mayoría de las personas de la ciencia e inhibe una mayor participación ciudadana en su desarrollo.

Promover, defender y garantizar el derecho humano a la ciencia implica, para la universidad, distintas tareas. Desde luego las tradicionales vinculadas a la producción, docencia y divulgación de la ciencia; pero también otras orientadas a favorecer una comprensión social adecuada respecto de la ciencia y la tecnología que haga visible la enorme incidencia que tienen en la vida de las personas, habilite la participación ciudadana en su dirección y desarrollo y motorice un reclamo social por una ciencia digna, ética y socialmente responsable.

La ciencia es importante, la ciencia es un derecho; sí, pero no cualquier ciencia. Promover una reflexión realmente disruptiva, capaz de problematizar y desarmar convicciones de sentido común socialmente compartidas y constantemente reproducidas en los medios, en las redes sociales, en el ámbito familiar, en las propias escuelas constituye una tarea fundamental de la universidad. Y así como hay un movimiento de ciencia abierta, de ciencia ciudadana, pensamos que la universidad debe promover un movimiento de metaciencia ciudadana: de reflexión colectiva sobre la ciencia que nos permita entenderla como fenómeno social, complejo, atravesado por múltiples tensiones y disputas. Qué ciencia necesitamos, qué ciencia queremos, cuál nos parece valiosa y merece ser apoyada y defendida debe ser objeto de debate y deliberación ciudadana.

Nuestro aporte a esa tarea, que se suma a otras actividades previas, fue la elaboración de un póster en el que buscamos sintetizar y expresar, mediante imágenes, mucho color y poco texto, algunas ideas fuertes acerca de la necesidad de reflexionar socialmente sobre la ciencia. Lo hicimos en dos versiones: una impresa para ser exhibido de manera permanente en espacios públicos (facultades, escuelas, salas de conferencias) a la vista de estudiantes, docentes, trabajadores y ocasionales transeúntes, y otra digital apta para su visualización en pantallas de computadora y teléfonos celulares, que ponemos a disposición al final del escrito. Nuestro propósito fue generar un recurso que pudiera ser utilizado por profesoras y profesores de ciencias naturales de la secundaria, incluso de la primaria, como acompañamiento y apoyo de los saberes específicos que enseñan. Lo presentamos en la Semana Argentina de la Ciencia que se desarrolló en octubre de 2023 y ahora lo compartimos aquí.

Enlaces de acceso a la versión digital del póster Metaciencia Ciudadana:
Versión para teléfonos
Versión para computadora